viernes, 7 de octubre de 2011

EDUCAR HOY


Los comentarios, originados por la realidad que observamos y vivimos, son semejantes y en todo lugar de nuestro mundo.
Te dicen que "la gente no está bien", "los niños ya no son niños", "los jóvenes van desorientados", "la sociedad está de cabeza".
Es un lamento tan generalizado que pareciera que llegamos a acostumbrarnos (y resignarnos) a una situación que sabemos no tendrá ningún final feliz. Porque ya lo estamos viendo.
Y algo hay que hacer mientras nos quede vida en la tierra. ¿Pero qué?
Comenzar por el principio y lo principal.  Explicaciones a los problemas sociales podrá haber cien o mil, pero hay una básica : nos hemos olvidado de que también tenemos necesidades espirituales.  Así de simple, así de grave.
Hemos olvidado lo que dijo Jesús : "Dichosos los que reconocen su necesidad espiritual" (Mateo 5, 3)
¡Ayudémonos con principios educativos!